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    23 de octubre de 2016

    RESIDENTES DEL VIENTO Capítulo XXXIX

    #LABUENAVIDA

    María G. Arizmendi


    Al término del protocolo de las firmas, Sigrid volvió al piano y tocó la Marcha Nupcial. Luego de darse los abrazos, Hugo preguntó a su amigo, con sumo interés, señalando en dirección al piano:

    -¿Ese ángel es tu prima? -Oscar asintió con un movimiento de cabeza.

    -Preséntamela.

    -Vamos -concedió Oscar fingiendo indiferencia y mientras caminaban hacia Sigrid, pensó que el iluso Casanova se estrellaría ante una roca. Sigrid tenía sobradamente ensayada la sonrisa diplomática y se las dedicó al tiempo que dejaba de tocar. Oscar se expresó con voz distante:

    -Permíteme presentarte a mi amigo Hugo Carvajal.

    -Es usted una criatura celestial; sus ojos felinos son un poema; estoy a sus pies señorita -habló con el mayor refinamiento y ánimo de conquista que Oscar jamás le oyera.

    -Señora Kessler -le corrigió Sigrid con su acento extranjero y comedido- encantada señor Carvajal.

    Éste llevo a sus labios la mano que Sigrid le tendía y sin disimular su desencanto, repitió "Sra. Kessler". Más tarde le comento a Oscar "si no hubiese hablado tu prima podría creer que no es de carne y hueso. Es una obra de arte, no puedo definir con mayor exactitud a la criatura más bella que he conocido.

    En una gran mesa en el jardín, bajo un toldo blanco, Pablo había colocado variedad de bocadillos espectaculares y champagne en varias hieleras de cristal d´ Arc haciendo juego con los platones. La tarde era fresca para los anfitriones aunque los recién llegados de climas fríos sentían un poco de calor. Brindaron alegremente por la felicidad de los novios y empezaron a saborear los bocadillos. En el momento oportuno, Edna se dirigió a la maestra Danila en los siguientes términos:

    -Sabrás que fuiste muy oportuna al enviarme las oraciones; estaba yo resuelta a llamar al médico porque Oscar lleva meses comiendo y durmiendo mal. Pense en irme a Veracruz a cuidarlo y reconfortarlo pero me detuve porque no quiso que yo coincidiera con Ruth.

    -Tiene razón. Tu dale ánimo y hagan la oración, juntos o separados pero siempre a la misma hora. Ya sabes que yo me uno a ustedes y entre los tres veremos resultados mágicos.

    A unos pasos de ellas, Oscar decía a Hugo: -Qué mal esta que te hayas disgustado con tu hermano.

    -En todo quería imponer su criterio -protestó Hugo, enojado de sólo acordarse.

    -¿En el proceso químico?

    -No. En la administración.

    -En eso el tiene mas conocimientos que tú.

    -Yo estoy terminando la carrera de Contabilidad.

    -No es lo mismo. Tu fuerte es la ingeniería. Discúlpate y déjalo administrar.

    -Es tarde. Ya se fue.

    ¿Retiró su capital?

    -Por supuesto; y le debo.

    Mientras no controles tu caracter, nadarás contra corriente. Y los que así nadan suelen fracasar.

    Hugo se quedó pensativo con el ceño fruncido y luego informó:

    -Ayer fue Tracy a mi oficina; quiere ser mi socio.

    -¿Tracy? ¿Drake Tracy? -Oscar tenía antecedentes negativos del hombre.

    -¿Qué opinas? -le consultó Hugo.

    -Un hombre sabio no se asocia con quien hace negocios ilícitos. Sé que Tracy se declaró en quiebra.

    Continuará

    Envío un saludo cordial a la familia humana.

    EL TONTO GRITA
    EL INTELIGENTE DISCUTE
    EL SABIO CALLA.
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