• Latest News

    1 de septiembre de 2016

    KOLIBRY: EL ÚLTIMO GRAN ÍDOLO DEL PUEBLO (Pero qué necesidad...)

    #AMORESLARESPUESTA
    Luigy Vissuet 


    KOLIBRY, LA MUJER QUE NACIÓ
    PARA AMAR A LA HUMANIDAD

    Hoy presentamos:

    EL ÚLTIMO GRAN ÍDOLO DEL PUEBLO
    (Pero qué necesidad...)

    Se conocieron hacía más de diez años, en una reunión privada donde el Divo de América amenizó la velada. Más tarde se quedó, pues era amigo de los anfitriones. KOLIBRY había asistido con su disfraz habitual: el de KOLIBRY.

    Kora Li, su entrañable amiga y socia, le había pedido que asistiera, que la acompañara ya que los anfitriones eran importantes socios comerciales.

    Ninguna de las dos sabía que se iba a presentar esa noche el Divo de América. KOLIBRY, como toda la hispanidad, lo conocía y le encantaban varias de sus canciones. 

    Lo escuchó embelezada, era un mago del escenario, así fuera este improvisado; lloró, se paró a bailar, se prendió con las 'rolas' del cantautor. Era una fiesta privada sin embargo, el Divo de América era todo un profesional pues llegó con su conjunto y con el mariachi y con sus coristas...

    Lo que más le sorprendió fue que después de terminar su show saludó a todos de mano y de beso a las damas y fue a sentarse a su lado... 

    Normalmente tenía un control de sus emociones pero esta vez se puso un tanto nervioso cuando el Divo la abordó y le preguntó ¿Cómo estás m'ija? ¿Te gusto mi show? 

    Que la persona que la acompañara a un espectáculo le preguntara su opinión era de lo más común y hasta obligatorio, pero que el protagonista se acercara a su asiento y le formulara esas preguntas era algo que jamás había vivido. 

    El Cantante le realizó no sólo esas sino muchas preguntas más a lo largo de la velada, no se le separó ni un solo instante. A él le intrigaba la enigmática personalidad de la heroína y le atraía mucho el kolibry que traía bordado en el dorso del guante negro que portaba solo en su mano izquierda; además le encantaba que le llegaba casi hasta el codo y los dedos descubiertos, se le hacía súper original. Desde momento decidió utilizar bordados llenos de colorido en sus atuendos con los que solía salir al escenario.

    Desde aquella noche sellaron una amistad indestructible, de por vida. Se veían en privado más que en secreto. Al Divo de América le gustaba recibirla en su casa de Santa Mónica al día siguiente de sus presentaciones por esa región o cuando decidía irse a descansar a la casa que más disfrutaba. Algunas veces la recibió en su casa de Cancún. Le encantaba que KOLIBRY jamás repetía disfraz a petición expresa del Divo, decía que por seguridad y por proteger tanto la identidad de la heroína como la privacidad de ambos.

    A Juan Gabriel le gustaba entrevistarse con ella a solas, sin que hubiera ni siquiera nadie de la servidumbre. Lo relajaba, lo cargaba de vida, lo ubicaba en la realidad. La heroína estaba ajena a todo el mundo de la farándula, por extraño que pareciese y a pesar de los años que duró su amistad sólo estuvo en un show del Divo: la noche que lo conoció...

    KOLIBRY se hallaba dialogando y jugando con sus cinco grandes amigos, los bellos colibríes que eran los encargados de comentarle las situaciones donde ella podía ser de utilidad. En esa ocasión retozaban al lado de la bella fuente que se hallaba en el interior de la fortaleza de la heroína. De pronto sonó su teléfono móvil. 

    - Mi reina de reinas ¿como está usted?

    - Muy bien mi amado 'Superstar' ¿y tú qué tal?

    Así se llamaban el uno al otro con la salvedad que el cantautor a veces la tuteaba y en otras le hablaba de usted. Ambos conocían sus más íntimos secretos, El Divo estaba al tanto de las misiones que ejecutaba la heroína y ella a su vez conocía todos los detalles de la vida familiar y privada de Alberto. Lo único que jamás le preguntó a la heroína era su verdadera identidad... La heroína no sólo sabía de la existencia de los hijos y nietos del Divo de América y de la existencia de la mujer con la máscara de hierro: Laura Salas, era tanto lo que le platicaba Alberto que era como si siempre los hubiera conocido, aunque físicamente jamás tuvo contacto con ellos.

    - El 27 de septiembre daré un concierto en Los Ángeles es muy importante para mí el verte el sábado 28 en casa, a la hora de la comida como siempre.

    A la heroína no le sorprendió la llamada aunque si le llamó la atención el tono (un poco débil) en el que le hablo el Divo de América, solía tener un tono un tanto cuanto enérgico y vigoroso. El que le dijera "es muy importante" hizo que un brote de adrenalina irrigara su sangre.

    KOLIBRY llegó puntual a la cita como era característico en ella. No importaba en qué lugar del mundo se encontrara siempre había tiempo para su amado 'Superstar'.

    - Mi reina de reinas, ahora sí me va a hacer favor de atenderse usted misma y atenderme porque me encuentro desganado.

    Alberto siempre hacía gala de su calidad de anfitrión. Cocinaba para ella y le servía hasta las bebidas y los postres.

    KOLIBRY, intuitiva como toda mujer, había llevado comida japonesa (yasai dake , toda vegetariana), solo preparó unos jugos de frutas al natural como a ambos les encantaba.

    KOLIBRY comió con bastante apetito el Misoshiru y el Gohan, el Sushi y el Tempura pues había realizado un viaje muy largo, desde Río, en su jet privado. Alberto apenas si probó las suculencias orientales que la chef particular de KOLIBRY había preparado en el avión.

    En cuanto terminaron de comer El Divo de América se recostó en su reposet en posición casi fetal.

    - Iré al grano. Hay muchas asuntos que quiero encárgarte:

    A todos mis hijos, a mis nietos y a Laura; que siempre estén protegidos sin que ellos se den cuenta.

    Quiero que veas que se vuelva abrir el albergue y que se abran muchos no sólo por todo México sino también por toda América.

    Me preocupa de sobremanera la situación de todos mis hermanos latinoamericanos aquí en 'Gringolandia' (así le llamaba el Divo a los Estados Unidos). Tú sabes lo que se puede hacer para evitar una catástrofe. Sé que puedes mover muchos hilos para que toda la hispanidad vote por la candidata demócrata, sólo hazlo por favor.

    Quiero que además apoyes todos los movimientos ecológicos y pacifistas posibles. Sé que lo que menos te hace falta es dinero, pero tengo una cuenta secreta en Suiza, este es el código para acceder a ella, hay suficiente dinero como para cubrir todo lo que te estoy pidiendo.

    Y ahora, pásame la guitarra que te quiero cantar una de las canciones que más te gusta. Sin más trámite el Divo de América se enderezó y empezó a cantarle, con todo su amor. La heroína tomó un pandero para acompañarle...

    Es difícil aceptar/ que me tenga que quedar/ algún día sin usted/ pero así que ser será/ yo quisiera que jamás/ pero mía usted no es/
    Pero qué necesidad/ para qué tanto problema/ no hay como la libertad/ de ser, de estar, de ir, de amar, de hacer, de hablar, de andar/ así sin penas
    Pero qué necesidad/ para qué tanto problema/ cuando yo le quiero ver feliz/ cantar, bailar, reír, soñar, sentir, volar, ellos le frenan...

    Cuando terminó, el Divo se quedó dormido en su sillón reposet, KOLIBRY lo inclinó y se quedó varias horas velando su sueño. En medio de la soledad y el silencio repasaba dos cosas: los encargos del 'Superstar', y todas las canciones de él que la habían marcado.

    El Divo despertó como a las dos de la madrugada con renovados bríos, la noche era su mejor amiga. Platicaron de lo lindo, el amanecer los sorprendió y el astro rey continuó su inexorable marcha. Él, le confió hasta el último de sus secretos y varias veces le dijo que no había necesidad de que el pueblo viviera oprimido que no había nada como vivir en libertad. "Ya he logrado que canten y amen mis canciones y que me amen a mí, mi último deseo es que los que escuchen mis canciones aprendan a amarse entre sí"

    Finalmente, le hizo la pregunta que siempre le hacía antes de despedirse:

    - De qué vienes disfrazada en esta ocasión que te ves más hermosa que nunca...

    - Hoy no vengo disfrazada de nadie, ni siquiera de KOLIBRY, está soy yo mi amado 'Superstar'...

    Le confió su verdadero nombre. El Divo de América, acariciando el colibrí bordado en el guante que portaba sólo en la mano izquierda, se le quedó viendo fijamente a su rostro como queriéndose llevar esa hermosa imagen a la eternidad.

    - Eres la mujer más bella que jamás he conocido, eres divina, te amo con toda mi alma mi reina de reinas...

    Fueron las últimas palabras que Alberto pronunció. 

    KOLIBRY soltó en llanto, a pesar de todas las enseñanzas recibidas en el Tíbet por siete años, el dolor estalló en su corazón... Sabía que más allá del Divo y la súper estrella, él último ídolo del pueblo, un alma noble consagrada al arte, al amor y a la bondad, acababa de abandonar este plano de la existencia....

    Su mirada se le nubló, perdió la noción del tiempo. Cuando volvió en sí se enjugó las lágrimas y sólo alcanzó a ver en la distancia la sombra de un colibrí que se agrandaba hasta convertirse en un Águila Real...


    'Kontinuará'

    Amor es la respuesta

    Sígueme en:

    Facebook/Luigy Vissuet
    Twitter/@luigyvissuet
    Google+/luigy vissuet
    • Blogger Comments
    • Facebook Comments

    0 comments:

    Publicar un comentario

    Agradecemos sus comentarios y esperamos contestarlos todos en caso de que algún comentario no se contestado hagannoslo saber via e-mail a: comentarios@loveandproductivity.com

    Item Reviewed: KOLIBRY: EL ÚLTIMO GRAN ÍDOLO DEL PUEBLO (Pero qué necesidad...) Rating: 5 Reviewed By: LYP
    Scroll to Top